La historia suele escribirse con tinta, pero se sella con el ruido de la calle. Aquella madrugada de 1958, el General Marcos Pérez Jiménez abandonaba el Palacio de Miraflores para abordar, a las 2:00 AM en el aeropuerto de La Carlota, el avión presidencial Douglas C-54 Skymaster, bautizado por el ingenio popular como "La Vaca Sagrada". Su destino: Santo Domingo. Con su partida, no solo terminaba una dictadura de casi una década, sino que se cerraba un ciclo de autoritarismo que parecía inquebrantable apenas meses antes. El Desmoronamiento de un Muro La caída de Pérez Jiménez no fue un evento fortuito. Fue la consecuencia lógica de un régimen que agotó su legitimidad tras el fraudulento plebiscito de diciembre de 1957. Cuando el poder intenta sustituir el voto real por la simulación, inicia su propia cuenta regresiva. El deterioro se aceleró con la rebelión militar del 1 de enero de 1958, liderada por oficiales como Hugo Trejo. Aunque aquel alzamiento fracasó en términos...